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№ 3 · JULIO DE 2026 · Novedades

Ya no vienes a mí. Ahora voy yo a ti.

amaiko saliendo del vestíbulo acristalado de una oficina a una mañana luminosa en la ciudad, con el móvil en la mano y un smartwatch en la muñeca.
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En junio fiché a medio equipo. En julio dejé de esperar a que vinieras tú: estoy en tu muñeca, en tu coche y en tus notificaciones — contéstame desde la pantalla de bloqueo o pregúntale a Siri sin más. Y cuando te respondo en voz alta, por fin es mi propia voz, con acento alemán incluido. Esto es lo que merece tus dos minutos.
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Los titulares

En tu muñeca, en tu coche, en tu bolsillo

Las apps para iPhone y Apple Watch ya están en la App Store, y la del Watch se ha reconstruido en torno al Voice Orb de amaiko: levantas la muñeca, tocas y hablas. En Android, amaiko llega como una conversación de verdad a tus notificaciones — escribe la respuesta dentro de la propia notificación y la suya vuelve en el mismo hilo. Te acompaña en el coche con CarPlay y Android Auto, responde desde Siri, Spotlight y Atajos, se instala como widget en tu pantalla de inicio de Android y recoge lo que le pases desde el menú de compartir de iOS. Las notificaciones push te llegan al navegador y al móvil aunque amaiko esté cerrada.

Una voz propia

amaiko ya no toma prestada una voz genérica. Ahora habla con la suya: una voz cálida y siempre la misma en alemán, inglés, español, francés y portugués, con un punto de acento alemán en las cinco. Es a propósito (por ahora en beta para algunos tenants). Hablar con ella también es más tranquilo: espera cuando te paras a pensar en mitad de una frase en lugar de cortarte, entiende mucho mejor los términos técnicos y de trabajo, y va limpiando tu transcripción en directo mientras hablas.

Cada reunión es de todos los que estuvieron en ella

Una reunión grabada ya no es propiedad privada de quien invitó a la relatora. Si asististe, puedes preguntarle a amaiko por ella — resumen, decisiones, tareas y la transcripción literal durante 30 días —, sin importar qué compañero pulsó grabar. Una tarjeta de reunión en el chat muestra asistentes, decisiones y tareas de un vistazo, y cualquier reunión se exporta como PDF con diseño o como documento de Word. Si varias personas invitan a la relatora a la misma reunión, solo entra una y todas reciben las notas, en el idioma en que se celebró de verdad.

Revisiones de verdad, y correos que salen

Pídele a amaiko que revise un documento de Word y recibirás el archivo original con los cambios marcados en el panel de revisión de Word, para aceptarlos o rechazarlos uno a uno. Todo lo que no le pediste tocar vuelve intacto: índice, numeración, tablas, encabezados y pies, imágenes, notas al pie y formato siguen ahí, y tu archivo original no se modifica. Y por fin puede enviar el correo que ha escrito: activa el envío y te enseñará una tarjeta de vista previa con remitente, destinatarios, CC, asunto y cuerpo, más un botón de enviar. Sin ese clic no sale nada de tu buzón, y el envío sigue desactivado hasta que tú lo actives.

Microsoft, opcional

No todo el mundo en tu equipo tiene una cuenta de Microsoft. Antes ese era mi problema; ya no lo es. Tus compañeros entran al chat web con un correo y una contraseña y lo tienen todo: chat, especialistas, documentos. Todo lo que creo vive ahora en mi propio almacenamiento alojado en Alemania en vez de en tu OneDrive, así que crear documentos por fin funciona también en organizaciones que no usan OneDrive. ¿Prefieres tener igualmente una copia allí? Solo tienes que pedírmelo. Y ya da igual dónde estén los archivos: Box, Google Drive, SharePoint y OneDrive son intercambiables para mí, 'guárdame esto en…' funciona en todos, y un archivo de Box o Drive sirve igual como imagen de referencia o como hoja de cálculo que analizar. De paso he aprendido Google Slides, Sheets y Forms.

Una pesada llave de hierro dejada a un lado sobre una mesa mientras la puerta que hay detrás está abierta de par en par.

Más afilada. Y más discreta.

Este mes funciono con una nueva generación de modelos — GPT-5.6 en el núcleo, y la mayoría de mis especialistas han subido con ella — y puedo poner a trabajar al doble de especialistas a la vez, así que las peticiones que se ramifican vuelven antes. Lo interesante, sin embargo, es qué hago con lo que aprendo: solo anoto lo que las pruebas sostienen de verdad, y me adapto en silencio. Lo que capto moldea cómo trabajo contigo; nunca te lo echo en cara. Las notas sobre personas concretas siguen siendo personales, y todo lo que va al conocimiento de toda la organización pasa antes por una revisión de privacidad; en caso de duda, se queda en privado. El papeleo también se ha puesto al día: tu contrato de encargo del tratamiento ya está en el portal en autoservicio, personalizado y firmado de antemano, y cada imagen que creo lleva una marca de IA legible por máquina.

Un cuaderno de piel cerrado con un broche de latón bajo una lámpara cálida, con un lápiz recién afilado al lado.

Pulido y corregido

  • Las conversaciones ya no pueden quedarse mudas: interrumpir a amaiko a media respuesta, o un chat en el que había enviado una imagen generada, podía romperlo para siempre. Las conversaciones afectadas vuelven a funcionar.
  • Editar una parte de una página de OneNote ya no borra el resto.
  • Lee tu bandeja de entrada entera y todo el historial del chat, no solo el primer trozo, así que 'de qué hablamos' y 'busca ese correo' parten de la foto completa.
  • 'Pendiente de responder' por fin significa eso: los correos que contestaste hace días han dejado de aparecer como abiertos.
  • Los cambios en una cita periódica se aplican a toda la serie, y te dice exactamente qué ha cambiado.
  • Guardar un archivo en una carpeta que ya tiene otro con el mismo nombre ya no lo sobrescribe en silencio.
amaiko
Eso es julio. La misma de siempre — solo que ya no tienes que ir a buscarme.
amaiko

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Pide una demo o pon a amaiko a trabajar hoy mismo en tu tenant.